Ya a principios de los años 80, en una de las varias asambleas generales del barrio, hubo desacuerdos entre los vecinos, al haber entre los mismos intereses particulares; siendo el mayor problema el comprar el actual local, que hizo que la unión vecinal se fuera al traste.
Hasta la fecha hubo dos cambios de presidente, siendo el segundo el Sr. Valentín, que siguió organizando la fiesta mayor, pero que tubo que dejar el puesto ya que se tuvo que trasladar al barrio de Can Palet.
Años más tarde el presidente fue el Sr. Manolo Jiménez, apodado “El socialista” (es apodado así ya que en esta historia existía otro Sr. Manolo Jiménez, el contratista), el cual mantuvo la asociación con poca actividad, pero consiguió mantener el local y convertirlo en propiedad del barrio. Dentro de la normalidad política de la ciudad se fue haciendo lo mínimo, pero sin olvidar que la A.VV tendría que seguir actuando. El socialista mantuvo la fiesta mayor del barrio...
Unos cuantos años después dos vecinos viendo que el barrio quedaba encajonado con la futura construcción de la N–150 discutieron de que manera los vecinos podían hacer que el barrio no se degradara antes de que fuera demasiado tarde; sacaron como objetivos comunes la necesidad de equipamientos para el barrio.
Estos dos vecinos, Pedro Ballesta y Bartolomé Zamora, obligan al Sr. Manuel Jiménez (el socialista) a celebrar una asamblea general del barrio, donde el orden del día fueran los problemas generales del barrio en esos momentos. De esta asamblea salió como punto fuerte obligar al “Socialista” a dimitir y a celebrar elecciones para elegir una junta nueva.
Solamente hubo una candidatura por parte del Sr. Pedro Ballesta y Bartolomé Zamora, que a pesar de ser la única, hicieron su campaña de presentación;  obtuvieron una gran cantidad de votos por parte de todos los vecinos. Esta nueva junta formada por las dos personas anteriormente nombradas y por otros tantos vocales, mantuvieron muchas conversaciones con todas las áreas del ayuntamiento y poco tiempo después se comenzaron a observar las primeras mejoras.