SOLSONA
La oferta cultural está
ampliamente representada por los museos Diocesà i Comarcal y el del
Ganivet i Eines de Tall; así como también por un conjunto de edificios
de gran valor arquitectónico como la catedral, de estilo gótico y que
conserva los tres ábsides y el campanario del templo románico consagrado
en 1163. En su interior se encuentra un retablo barroco dedicado a la
Mare de Déu de la Mercè y la imagen de la Mare de Déu del
Claustre, talla de piedra del siglo XII. El Palacio Episcopal es un
edificio neoclásico, donde se encuentra el Museo Diocesano y Comarcal
con importantes piezas del románico, del gótico y del renacimiento, y
también una sala dedicada a esculturas de sal de Cardona. La visita por
Solsona debe tomarse con calma disfrutando del paseo por sus calles y
plazas como la de Sant Joan, contemplando edificios como el
Ayuntamiento, del siglo XV; o el Palacio Llobera, ejemplar típico de
casa catalana del siglo XVI.
En un radio de menos de cuatro kilómetros, Solsona ofrece rincones
llenos de atractivo, como el parque de la Mare de la Font, espacio
natural para toda la familia; el Castellvell; el santuario del Remei;
también numerosas fuentes, iglesias románicas y otras construcciones,
como el puente de l’Afrau, antiguo acueducto. Es posible llegar a estos
puntos de interés y a otros muchos a pie, en bicicleta o en coche.







